11 oct. 2010

De siervos, muros y aleteos

Parece que el tiempo no pasa
pero ya hace 100 días que no te veo,
y sí, aún creo...
mi cabeza es un constante recreo
donde juego a imaginar el aleteo
de esa mariposa que es tu pestañeo
y que juega a ser prosa,
mientras juro por dios, que no volverá
a pasar hambre esta boca carnosa,
beberé de la sangre
que me convirtió en siervo,
vigilando mi tumba cual cuervo,
esperando tumbarme en las lápidas
y reírme de las lágrimas
que fueron tormentas en el pasado,
y que ahora son charcos
que piso contigo cuando escapamos,
del mundo y del frío
montados en un barco, el futuro
que escribimos en aquel muro
que nunca saltamos, pero que hoy derrumbó
las ganas que tenemos de ser, solos, tú y yo.

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