23 ago. 2012

Tú...

Tú, que aún consigues
que frote mis ojos,
que desencajas mi mandíbula
cada vez que pasas,
que atentas mi cuerpo
con mil escalofríos,
con un sólo beso
con un sólo guiño...
Tú, que erizas mis huesos
con tus caricias,
que me miras como nadie
cuando nadie nos mira,
que robas mis sueños
y cada día me das una parte
para saborearlos bien
y volverlos reales...
Tú, y sólo tú...
cada día en mí...
te haces más grande...

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