25 dic. 2009

Esperanza ebria

Remitente de tantas
postales,
que escribo en cada canción,
que suena en los bares,
que dejo en el contenedor
junto con la esperanza
siempre ebria
de beberme lo que
nunca me sale,
que ya no quiero pensar más,
que en eso
no hay quien me gane,
que un roce vale millones,
pero ya no me queda
nada en los pantalones,
que pagar por imaginar
empobrece mis soles,
y la luna encarece
la larga espera de quién
sólo en la noche
regala corazones,
dejaré de idealizar
sensaciones,
hasta que anden de nuevo
los relojes.

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