12 jun. 2009

Desiertos de mi vida (II)

Cada grieta de la tierra
que recubre mi piel, es sólo parte,
de la sequedad que resulta
de nuevo querer,
cada ilusión,una tormenta de arena
que ciega mis ojos y
mi corazón se envenena
del miedo que dejó tanta pena.
otra sonrisa,
la esperanza de convertirme en rio
y regar jardines,
que son pasiones que matan el frio,
que son colores
que enbellecen tanto hastío.

Y me quedo en mi desierto,
cual lagarto al sol,
con mi lengua al aire
mirando a ninguna dirección,
por que ya no quiero ni pasado
pero tampoco veo futuro,
me quedo cual lagarto
quieto, coleando y desnudo.

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