29 may. 2009

Oscuro agujero

Adepto de la fricción
de cuerpos incandescentes,
de oleadas de caricias
por el mar de sudores
que es la piel,
guardando sus olores
en cofres,
tesoros escondidos
en las arcas del olvido.

Asilo a todo palpitar
en cuarentena y hermético,
inerte a miradas felinas,
sin más,
caballero oscuro,
oscuro pasajero,
guardas una luz
dentro de tu oscuro agujero.

Que se dedica cada noche a desflorar
los pasos que buscan locura,
que acelera las ganas de besar
obsesionado con la picadura,
quizá mortal, quizá perpetua...
quizá pasajera en su dulzura.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ay... erizada me he quedado